[Reseñas] THE CHARIOT – ONE WING


The-Chariot-One-WingThe Chariot dan con la tecla adecuada de su sonido para brindarnos uno de los más contundente discos que hemos escuchado en los últimos tiempos. La fiereza y la mezcla de géneros son los patrones predominantes en One Wing.

The Chariot es una banda de hardcore y metalcore proveniente de Douglasville, Georgia. Hasta ahora nos habían ofrecido cuatro álbumes de estudio (sin contar este que nos ocupa en este momento). Con ninguno de ellos habían conseguido desbancarse de su etiqueta de banda hardcore del montón, hasta ahora. Está visto que Josh Scogin y sus compañeros de banda han querido darle un lavado de cara su propuesta musical barajando para ello todas las opciones posibles a su alcance. El resultado, no libre de riesgo, ha sido más que satisfactorio. One Wing recopila todo lo bueno de la pasada discografía de The Chariot y lo reviste con recursos sonoros propios de otros géneros como el folk o incluso las bandas sonoras de western clásicas. No es broma. En One Wing se destapa una riqueza estilística que pocas veces se ha conseguido por parte de una bandas de estas características. Donde antes predominaba el ruido, ahora predomina el criterio. Donde antes el objetivo trataba sobre elevar los decibelios hasta puntos insospechados, ahora se tiene más en cuenta el cómo llevar a cabo tal hazaña. Y el resultado es un álbum que, de una manera sorprendente, se convierte en uno de los referentes del año.

El disco arranca con un track abrasivo y frenético como es “Forget”, hardcore de la vieja escuela, cambio de tempo drástico en el puente de la canción y un pequeño inicio con los vocales solapados hacen ver que esto no va a ser un álbum de de hardcore al uso. “Not” invade la misma estela sonora que “Forget” aunque acumulando un baremo más de intensidad, sobre todo de cara al tramo final del tema, con varias pintas de voz superpuestas las unas a las otras. “Not” no titubea en su ejercicio de ímpetu sangrante e impasible. Escuchamos la voz original de Scogin por primera vez en el disco, a modo de cierre del track junto con la de Russ Taylor, que colabora en este tema. Los dos temas de arranque son scores realmente buenos e impactantes, pero la verdadera sorpresa de One Wing, o al menos la primera, llega con la tercera pista, “Your”. La voz de Angela Plake hace acto de aparición para confeccionar un tema totalmente clean que más bien parece un himno nacional que un hit metalero, concurriendo con la filosofía del grupo (The Chariot son declarados cristianos). Parece que las cosas empiezan a salirse de sus esquemas. La normalidad se recobra al inicio de “First”, aunque no por mucho tiempo, pues el tema desemboca en todo un hilo melódico vintage, sin distorsiones, ni gritos, ni overdrives. Una oda de western clásico es más bien lo que parece “First”, con orquestación de trompetas incluida. Brillante. Scogin aprota el toque final perfecto al tema con su impulsivo chorro de voz. “Love” cierra lo que se podría denominar la primera parte del disco (las pistas del disco forman dos frases bien diferenciadas, que son Forget not your first love. Speak in tongues and cheek, de manera que “Love” pondría el punto final a este tramo del álbum). “Love” es uno de los temas más ásperos y desgarrados de One Wing, si no el que más. Podía parecer que el sonido de The Chariot no podía cobrar más intensidad y, sin emabrgo, así lo hace. La segunda parte del disco la abre una balada triste y aletargada como es “Speak”. Scogin aporta un catártico discurso sobre la contundente línea de piano. Bajo nivel de saturación pero siguen consiguiendo gran fuerza en su sonido. Sublime. “Speak” es un tema sencillamente conmovedor. “In” brinda otro momento de éxtasis ruidoso gracias a sus riffs chirriantes y a sus estímulos rítmicos en los respectivos estribillos de la canción. Un tema que deja sin aliento y que plasma un aura subyacente sumamente inquietante (la grandeza reside en los detalles y hay que prestar atención a ellos). “Tongues”, sin embargo, propone un tempo más propio del stoner metal, optando por un potente mensaje más que por la vigorizante y vertiginosa velocidad de interpretación instrumental que, de nuevo, se recupera en “And”, a pesar de darnos un respiro de apenas dos ó tres segundos al inicio del tema. Era sólo eso, un pequeño respiro. Para cerrar esta segunda parte de desquiciado y enloquecido caos sonoro, The Chariot brindan el tema más largo del disco, “Cheek”, que abarca una serie de altibajos sonoros muy interesantes, unos recursos que no habían tenido cabida en el resto del álbum y que aquí, junto con las grabación de voz establecida entre las ráfagas de explosión hardcore, consiguen un resultado excelente. Un tema que crece poco a poco, alimentando el núcleo de furia que aguarda en sus entrañas, listo para explotar en forma de armónicos de guitarra y riffs entrecortados. Pura verborrea mathcore.

The Chariot demuestra que, a día de hoy, ningún género musical está reñido con otro, que toda hibridación sonora es posible. En su caso, se ha conseguido manteniendo toda su intensidad y rabia de siempre. Aunque nunca han querido invadir su música con sus creencias religiosas, las creencias de uno mismo siempre salpican tu trabajo como artista. Quizá por eso One Wing tenga ese poder catártico sin precedentes y sea diferente a todo álbum de metalcore contemporáneo. O quizá sea también por las innumerables influencias musicales de Scogin en terrenos musicales tales como el post-hardcore, el rock alternativo, el grunge, el rock n’ roll o el post-punk. En cualquier caso, dejando a un lado hipótesis personales, por lo que respecta a One Wing es un disco tan impactante como irresistible. Treinta minutos de aura desquiciada, desde su concepción screamo hasta su puesta en práctica en diez temas totalmente equilibrados que dejan al oyente sin aliento y, sobre todo, consiguen transmitir lo que se proponen en cada uno de ellos de un modo apabullante. Los de Georgia están en forma, y esperemos que no abandonen el camino tomado y sigan dándonos sorpresas cómo este álbum de cara al futuro, abordándonos con su imparable e imprevisible ola de sonido. Sólo espero que no haya nadie que pueda leer esta reseña y escuchar el disco a posteriori que pueda decir que todo el hardcore le suena igual, que es sólo ruido. Aquel que se atreva a hacer esa afirmación, a comprar puro ruido con verdadero afán artístico, es un incrédulo y no merece escuchar un álbum como One Wing. Imprescindibles.

ONE WING

– Discográfica: Season of Mist

– Duración: 30′

– Géneros: mathcore, metalcore

– Temas destacados: “Forget”, “Not”, “First”, “Speak”, “Tongues”, “Cheek”.

– Nota NR:

88

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