[Reseñas] SHACKLETON – THE DRAWBAR ORGAN / MUSIC FOR THE QUIET HOUR EP’s



Shackleton firma su ópera magna como artista de las mesas con este doble EP plagado de texturas tóxicas, sugestivas, y un concepto perturbador implícito en cada una de sus melodías.

En el tercer pasaje de The Drawbar Organ, se introduce un sampleo en el que oímos a una voz rezar: “la música es el arma del futuro”. ¿Será literal tal significado para el productor Sam Shackleton? Su música advierte que cualquier prejuicio sonoro hacia la música electrónica puede volverse en contra del oyente, hasta el punto de derribarle. Sin exagerar. Shackleton ha roto todos sus esquemas como artista, desmarcándose totalmente de la corriente dubstep que le ataba en sus orígenes y de la que él mismo quiso desentenderse a base de la inclusión de nuevos estilos en su música. En Drawbar Organ / Music For The Quiet Hour presenciamos cómo un tsunami de corrientes estilísticas se ponen de acuerdo para ofrecer un producto definitivo coherente y, sobre todo, contundente. Shackleton explora todos los entresijos del bass music y lo hace sin pudor ni censuras. Ambos EP’s forman más de dos horas de lo mejor de la electrónica de este siglo. Si pensáis que exagero, sólo tenéis que escucharlo liberando vuestro antiguo concepto sobre la música electrónica, tal y cómo ha hecho Shackleton a la hora de crear este doble trabajo.

Bien es cierto que ambos EP’s toman rumbos distintos en líneas generales y podría tratarse como trabajos independientes. Yo creo que el concepto que se plantea prevalece en ambos de manera muy paralela y por ello haré una reseña viéndolos como un conjunto, más como un álbum que como un doble EP (que ni siquiera se pueden considerar EP’s dos grabaciones de tan extensa duración…). En The Drawbar Organ encontramos un álbum polivalente, que se cimienta en bases rígidas, de corte primitivo y oscuro, pero que a la hora de la verdad desemboca en infinidad de posibilidades. De cada uno de sus cortes emanan las ideas como si se tratara de un manantial. Melodías sinestésicas, sugerentes, desempeñan un lado perturbador y un lado magnético, atractivo, que juega con lo ambiguo del sonido. “(for the) Love of Wheeping” y “Touched” abren este laberinto especular forzando al oyente a actuar con todos sus sentidos y guiarse por las sensaciones que transfiere la música. En tal momento, “Seven Present Tenses” hace acto de aparición para jugar con un sonido menos tímido y menos opaco, que empieza a clarificar las ideas. “Powerplant” y “Test Tubes” es como entrar en el core de todo este asunto. El dj británico no se deja nada en la recámara, toda idea que fluyera en su momento en su cabeza ha quedado plasmada en este EP. Cuando parece que tales ideas llegan a su punto álgido y sólo cabe esperar una extinción progresiva del sonido, entran en escena “Dipping” y “Katyusha” para proponer nuevas formas y colores del sonido. Tanto por el hilo melódico como por el rítmico, The Drawbar Organ no deja de sorprender. “It Is Not Easy” y “There Is Place For Us” poner el cierre de oro con un sonido, si cabe, más ambivalente y atmosférico. Tales caminos suntuosos nos preparan para la segunda parte: Music For The Quiet Hour.

Si The Drawbar Organ se dedica a implementar un sonido basado en todas las vertientes del dubstep, focalizado de un modo ferviente en su faceta post-dubstep (y ejerciendo ciertos guiños a cierta colaboración con el productor Pinch el pasado año), Music For The Quiet Hour centra sus esfuerzos en un concepto más ambient, en un tono más abrumador y una dinámica más experimental, muy en la línea de “There Is A Place For Us”. Las pistas de Music For The Quiet Hour consigue recrearse mucho más en sí mismas, exponiendo ideas muy definidas a través de imaginarios musicales sumamente elaborados. El preludio lo dictamina una primera parte de corte minimal, con predilección por los sampleos de corte glitch, a veces incluso industrial, con un ritmo muy contenido que juega con el suspense. La segunda y tercera parte toman un tono más exuberante y envolvente. El uso del spoken word va muy acorde a la temática musical. Predominan los rtimos tribales y los loopsbeats adquieren una estética muy peculiar y estimulante. De nuevo, Shackleton se explaya todo lo que quiere y más. Tres piezas de Music For The Quiet Hour rebasan los 10 minutos y una de éstas, los 20. Esta última es la cuarta parte, una pista que sintetiza de manera perfecta todo lo expuesto en las tres primeras. Haciendo una analogía con la animación japonesa, las tres primera partes serían las tres sagas de la serie, mientras que la cuarta sería el OVA que las resume. La quinta y última parte adquiere unos parámetros más bizarros, abandona el concepto minimal (y ambient, por qué no decirlo) prácticamente en su totalidad. Su función para cerrar el EP es la enajenar la mente y el espíritu. Music For The Quiet Hour se muestra menos fluida en ideas y posibilidades. En su defecto, cobra importancia el concepto del EP, que se muestra unánime a lo largo de las 5 pistas. Eso sí, puede que su porpuesta musical sature más que The Drawbar Organ llegados a cierto punto.

Haciendo un balance global de ambos EP’s, cabe realizar la siguiente conclusión: Shackleton ha manifestado su libertad para crear y sus dotes musicales en esta obra, sin guardarse nada. Todo un ejemplo de versatilidad y combinación entre la búsqueda de nuevos sonidos y la consolidación de los ya existentes. The Drawbar Organ / Music For The Quiet Hour ofrece, tarde o temprano, todo lo que se puede esperar de un trabajo de electrónica contemporánea, con algunos pasajes de lucidez divina por parte del beatmaker de Lancashire. Una obra difícil, pero sin desperdicio alguno. Merece arrebatarte dos horas de compleja y entusiasmada escucha.

THE DRAWBAR ORGAN / MUSIC FOR THE QUIET HOUR EP’S

– Discográfica: Woe To The Septic Heart

– Duración: 136′ (72′ y 64′, respectivamente)

– Géneros: dubstep, post-dubstep, bass, ambient, drone, electrónica experimental, minimal

– Temas destacados: “Touched”, “Seven Present Tenses”, “Test Tubes”, “Katyusha”, “Wish You Better”, “Music For The Quiet Hour Part 2”, “Music For The Quiet Hour Part 3”.

– Nota NR:

92

Escúchalo | Grooveshark

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s